Vivir es acumular hechos, momentos, recuerdos, hasta el punto de estar satisfecho de lo vivido, de lo acumulado, de todo lo anterior y dejar de importarle lo que falte
La muerte puede llegar en cualquier momento y me tomaré un trago con ella, conversaré y le ayudaré a llevar mis maletas, tendré el pago de la barca que cruza el Estigia
No me echaré para atrás, ya que he vivido, he jugado, he crecido, he bebido, he tomado, me he enamorado, he leido muchos libros -no tantos como quisiera-, pero cada uno de los leído han sido disfrutados, he caminado por el camino de la traición y no me ha consumido, he fracaso muchas veces y triunfado pocas, pero esos fracasos y esos triunfos han forjado el hombre que soy hoy
Podría hoy descansar de esta empinada subida, y estaría ufano. Podría dejar de soplar el viento, y tendría suficiente hojas para abonar el suelo donde moraré
Si hoy, el tiempo se detuviera y todo dejara de ser para mí, no habría quejas, no habría lamentos, no tendría razón para tener arrepentimientos. No significa que no hay dolor, que no haya nostalgia; no, solo que mi alma ha aceptado lo poco y lo mucho que soy, que todo queda, y de lo que queda algo le dejo
Mis brazos están abiertos, mi sonrisa amplia, mi corazón sereno, mis cuentas en orden, mía experiencias transmitidas, mis disculpas dadas, mis perdones dado, ya no hay rencor, no recuerdo los nombres de quienes me ofendieron, espero haberme disculpado con todos los que ofendí
Si fuera hoy, mi segura hora, solo diría; vámonos, he acumulado vida para que esta muerte duela menos.
