Hoy termina un año entero sin ti
aunque pases cada día a mi lado,
aunque tu risa conviva con mi gris
Te veo cruzar el pasillo.
Tus caderas marcan el compás del mundo
y mi mirada se queda fuera de tiempo
Hay una estela que nadie más parece notar.
Yo la sigo como un barco torpe
persiguiendo un faro que nunca mirará atrás
No sé si te gusto,
si soy apenas decorado de oficina,
si intuyes mi secreto y lo esquivas
o si ni siquiera existe un yo en tu retina
Este teatro de todos los días:
saludo neutro, charla mínima,
tú invencible.
Hoy termina un año más
y lo despido como quien cierra
una puerta que nunca se atrevió a abrir
No sé qué dolió más:
si tu lejanía o mi cobardía,
tu nombre en mi boca
o el mío, siempre mudo, en la tuya
Mientras los demás brindan
yo cuento los días que pasé mirándote sin existir
Me acostumbré a quererte sin que tú lo sepas,
a seguir aquí, al borde de tu vida,
como un año que se acaba
sin haberse animado a vivir.
