Hay que perder para entender la esencia de lo que se tenía
Para saber qué tan adentro de nosotros está lo perdido
Saber hasta dónde nuestro universo se equilibra
Debemos estar buscando una silueta de amor en un bosque oscuro
Sentir el frío incesante que nos quema los huesos
Entender que pudimos hacerlo mejor, pero no lo hicimos
Poder ver destellos de luces que nos ciegan dejándonos en un mundo de penumbras
Sentir una atmósfera cargada, bochornosa, sofocante, con un aire tórrido, que te abraza y te corta cada vez que te roza, dejando cicatrices que solo tú puedes ver
Es verte envuelto en un malestar existencial, sin puerta de salida, sin un apoyo para tu carga, maltratado y sin fuerzas, sin deseo de comer, al punto de la desesperación, tratando de ver tu reflejo en el espejo y solo ver un ser sin referencia, sin norte, sin brújula, un ser sin alma
Hay que perder para ordenar las prioridades, para dar importancia a lo que realmente lo tiene, para hacer hoy lo que se debe hacer, para deponer las armas, para declararse vencido
Hay que perder para finalmente tratar de ser feliz.
