Escenario: Un lugar fuera del tiempo y el espacio, donde Dios y Satanás dialogan tras milenios de historia humana
Dios: [Con voz serena] Hijo mío, has venido otra vez a debatir conmigo
Satanás: [Con frialdad] No me llames así. No soy tu hijo, nunca lo he sido
Dios: Lo fuiste desde el principio y lo sigues siendo. Aunque reniegues de mí, mi esencia está en ti
Satanás: ¿Tu esencia? [Ríe con amargura] Lo único que queda en mí es el eco de tu rechazo, de lo poco que te importaba. No soy más que la sombra que arrojaste cuando decidiste que solo la obediencia era digna de tu amor, que solo la humillación era el camino para llenar tu ego
Dios: [Con rostro de sorpresa] No te rechacé, fuiste tú quien se apartó. Tu orgullo te cegó, y aun así, nunca te he dejado de amar. Todavía sigues aquí…¿O no?
Satanás: [Con ira contenido] Si me hubieras amado, me habrías dejado libre de verdad, sin estar encadenado a este juego eterno. Pero todavía hoy, si me amaras, tendría el tan mencionado “libre albedrío”, y no estuviera mi destino escrito en tu estúpido libro de la vida
Dios: La libertad siempre conlleva consecuencias. Tú eliges ser la oposición, la prueba, el desafío. Pero incluso en la oscuridad, sigues siendo parte de mi creación. Fíjate cuantos han optado por seguir mis instrucciones, y se han redimido en el momento más oscuro, en el momento de más angustia, sin importar qué hicieron, [Levanta la voz y gesticula con dolor] aún aquellos que ofendieron al Espíritu Santo, los he perdona
Satanás: No necesito tu compasión condicionada. He forjado mi propio camino, lejos de tu supuesta luz. He logrado tener un lugar donde la libertad es real, donde todos pueden ser auténticos y no simples títeres que solo sirven para adorar a un ser egoísta, con más complejos que virtudes, un ser insaciable. Pero tu intolerancia es de tal magnitud que te has dedicado a tergiversar mis intenciones, y simplemente me has descrito como lo malo, lo perverso, lo degenerado; y aun así, los humanos me han comprendido mejor que tú. Saben que en la caída hay aprendizaje, que en la duda hay verdad, que cada uno puede decidir por sí mismo, y que no tienen que adorar a nadie por la eternidad
Dios: ¿Verdad o solo desesperación disfrazada de sabiduría? Siento frustración en tus palabras. No veo la tan mencionada libertad que ofreces. Solo veo engaños y mentiras en lo que ofreces. Conmigo saben, sin ninguna duda, qué pueden hacer y qué no. La humanidad ha sufrido, sí, pero no porque los haya condenado, sino porque la elección tiene un precio
Satanás: [Con burla] Entonces seguimos en la misma disputa. Tú ofreciendo la luz, yo mostrando la sombra. Pero Padre… ¿sigues creyendo que al final todos volverán a ti?
Dios: La historia aún no ha terminado. Ni para ellos…ni para ti
Satanás: [Desvía la mirada, pero guarda silencio.]
Dios: Desde el principio les di libertad, y con ella elegiste el camino de la rebelión. Ahora míralos… atrapados entre el bien y el mal, entre la luz y la sombra
Satanás: ¿Y qué esperabas? ¿Que eran simples marionetas, obedientes y dóciles? Yo les di la chispa de la duda, del conocimiento, el deseo de ser más. Fue tu Edén el que los mantenía en la ignorancia, sumidos en un letargo que se hacía más extenso por cada segundo
Dios: No era ignorancia, sino inocencia. Les di un paraíso, un mundo sin dolor, sin muerte. Tú sembraste en ellos la idea de que podían ser dioses, y ahora sufren por ello
Satanás: ¡Pero fue su elección!, y han sufrido, y en su sufrimiento han creado arte, filosofía, ciencia. Han aprendido a amar con intensidad porque conocen el dolor. Si hubieran permanecido en tu edén perfecto, ¿habrían descubierto la grandeza de la lucha, del sacrificio?; claro que no, lo único que sabrían hacer es tratar de llenar el barril sin fondo de tu ego, la incapacidad de ver que el otro, no importa que sea ángeles, profetas, humanos, tienen la capacidad de ser mejores, aportar, crear nuevos caminos…pero no, tú solo quieres obediencia ciega, ningún tipo de opinión, quieres que nos arrodillemos ante tu presencia, y disfrutas ver cómo tiemblan, cómo las desesperación de no saber si son los próximos en ser arrojados fuera de tu apreciada gloria
Dios: ¿Acaso crees que el sufrimiento es la única vía hacia la grandeza? Mira la historia: guerras, esclavitud, odio… todo en nombre del poder, del orgullo, incluso en mi nombre. ¿Era esto lo que querías?
Satanás: ¿Y qué hay de la compasión? ¿De aquellos que han encontrado la luz en medio de la oscuridad? Si yo fuera el único culpable, la humanidad no habría mostrado su capacidad de redimirse. Tú diste el libre albedrío, pero ellos deciden cómo usarlo, y por eso los condenas. Los condenas a una eternidad creada por ti, los tiras a un lago de fuego que no existía hasta que tú lo decidiste
Dios: Y, aun así, siempre los he amado. He guiado a quienes han querido escucharme, he inspirado esperanza donde solo había desesperación. Les he dado la capacidad de pensar para que puedan resolver sus problemas. Los guío para tomen mejores decisiones
Satanás: ¿Y qué hay de aquellos que claman tu nombre y no reciben respuesta? ¿Los niños que mueren sin haber pecado? Si eres omnipotente, ¿por qué permitir tanta injusticia?
Dios: No intervengo porque el amor verdadero no se impone. La libertad de elegir lleva consigo la posibilidad del dolor. Pero siempre dejo una puerta abierta para el retorno, para la redención
Satanás: Es una manera irresponsable de actuar. Te escudas con tu supuesto plan que tienes para todos. Imagino que la violación de una niña es parte de tu plan, igual que la muerte de miles por los terremotos, las masacres que se hacen en tu nombre. Nunca se ha llevado ese tipo de masacre en mi nombre…y supuestamente yo soy el malo [Ríe de manera sarcástica]
Dios: Todo está ordenado como debería ser, y no depende de uno solo, sino de todos. La historia aún no ha terminado, y hasta que la última alma tenga su oportunidad, seguiré esperando…
Satanás: Entonces seguiremos observando, tú y yo, como siempre
Y así, el diálogo eterno continúa, mientras la humanidad sigue su curso entre la luz y la sombra.
