Hoy he decidido ser yo, irreverente, libre, fuera de lo común, haré toda una rebelión en la granja de mi conciencia y pondré de manifiesto todo lo que pienso. No me importa si la temperatura sube a 451 Fahrenheit, ya que hemos sido humillados y ofendidos por las constantes imposiciones de ese leviatán. Tal vez deba ir donde el Doctor Zhivago para que me psicoanalice. Quiero un día, solo un día de mi vida, como si fuera el 16 de junio; oh, esto será toda una odisea
Ahora entiendo por qué Mr. Hyde prevaleció en el final de la vida de Dr. Jekyll; fue su momento de esplendor, de libertad; tratando de subir las cumbres borrascosas. ¡¡¡Caramba!!!, cuanto orgullo y cuanto prejuicio en un solo ser. Su vida era campo de guerra y paz, siempre siendo un hombre invisible, combinación de ser y querer ser, la unión del ruido y la furia… y al final tuvo su metamorfosis, lo que deseaba con gran pasión; eso sí, fue todo un proceso
He decidido romper las cadenas de los dogmas sociales, seré un ser redimido, autónomo, disponible, seré un alma abierta a los grandes placeres. No recuerdo si fue en 1984 cuando tuve grandes esperanzas, fecha en la quise ser un príncipe, montado en mi nave y surcar el espacio en busca de un planeta para encontrar a alguien que lograra ver lo que yo veía, que dejara de ser adulto, pero al final solo vi los colores que podía ver, rojo y negro, hasta traté de recordar mi niñez jugando rayuela
Empezaré dándome un baño de Shakespeare, permitiendo que sus rimas acaricien mi cuerpo, que me haga parte de su tragedia, que me susurren sus amores, ver pasar las traiciones, sentir lo esotérico y lograr defenderme contra cualquier mercader, mientras escucho doblar las campanas o quizás el sonar del tambor de hojalata, ese sonido penetrante y ensordecedor que me lleva a los confines del universo en busca de respuestas inexistentes; impuestas por el dogma de la rutina
Me vestiré de los lienzos de Saavedra, para que ellos me lleven a una gran aventura, cual caballero antiguo, antes que yo alcance los diez lustros. Andaré junto a un compañero y mantendré a mi amada en la mente; así mi alma no estará muerta. Todo esto, preparándome para una gran aventura, para izar velas y zapar en busca de la isla del tesoro de nuestros sueños y anhelos.
Desayunaré con Virgilio antes de adentrarnos en los infiernos y mantener un camino por los diferente círculos, en busca de mi amada; su ausencia la he sentido en cada molécula de mi cuerpo y cada momento de mi pensamiento; es una soledad que me embarga, parecen cien años de soledad; cómo me siento, qué miserable, seguiré hasta donde esté mi Beatriz y entenderé cómo se pudo perder el paraíso, podré preguntar si el viento se lo llevó todo o simplemente fue un descuido de nuestro creador al momento de concebirnos
Caminaré por la calle y me detendré donde están mis camaradas para hablar, con toda nuestra depravación, sobre los hermosos cuerpos de todas esas letras escritas por Neruda, Benedetti, Rubén Darío, García Lorca, Borges, Bécquer, entre muchos. Las desnudaremos con nuestras palabras, las desearemos, imaginaremos sus cuerpos sobres los nuestros
Al medio día, haciendo honor a la gula, empezaré como entrada con José Ingenieros, para lograr ver la mediocridad del hombre y pode comprender sus demonios y miedos, mientras mantenemos una simulación en la lucha por la vida; acompañado de Rotterdam, recibiendo los elogios de la locura; ya que cada uno tiene su bienestar dentro de su nivel de idiotez. Engulliremos como plato fuerte, todo lo escrito por García Márquez y así poder saborear a Macondo, mientras espero que alguien me escriba y poder evitar la cólera interna que produce la espera de las cosas que nunca llegarán y poder pensar en los funerales de la mamá grande, con la tristeza que esto produce dentro en mi fuero interno, aunque haya sido la crónica de una muerte anunciada; como postre, pediremos a José Saramago, leyendo el evangelio para entender los ensayos y poder duplicar las ideas y sentidos, y mantener una conversación con Caín; Ya como digestivo, para poder seguir este desafuero, pediremos a Proust y así buscar el tiempo perdido
Ya caminando por los caminos de Machado, entraré al bar de Lope de Vega, donde mi yo y las circunstancias se fundirán y producirán este ser, incoherente con el resto del mundo, pero sabio consigo mismo; pediré el famoso gran trago Nietzsche y lo tomaré hasta convertirme en un super hombre, luego lo mezclaré con Sartre, para saber si somos ser y nada, aunque tenga nauseas, sin muros, sin palabras. Me embriagaré hasta perder el sentido, y cuando este saliendo, analizar La caída en las aceras y verme como un extranjero en las bodas de verano, aquellas que se siente como el martirio de subir la piedra y volverá a caer y seguir en esto hasta tener una muerte feliz
Llegada la noche, exhausto, lo tomaré con calma y trataré de esperar a Godot, y pediré a Hess que me diga cómo encontrar la iluminación. Sé que estaré solo, como un lobo al acecho; tomaré un rato y veré dentro del Corán, la biblia, los vedas y trataré de entender si esto es un crimen y castigo; aunque me digan el idiota. Poder saber si el reino de dios está en vosotros, redimir mis pecados y simplemente vivir con ellos hasta el ocaso de mi tiempo y luchar, luchar mientras tenga fuerzas, hacer el esfuerzo por una felicidad conyugal; finalmente, entrar al mundo de Morfeo e interpretar los sueños que me sean impuestos o que simplemente uso como excusas para lograr los deseos reprimidos y que simplemente no me atrevo a hacer o contar.
