Cuando llegue el final de tus días, y estés frente al juez supremo, se te dictará pena perpetua; sí, porque eres culpable de todos los delitos que se te imputan, y muchos más
Eres culpable de mirarme con esos ojos que hipnotizan a cualquier ser
Eres culpable de oler a flores silvestres en plena primavera
Eres culpable de envolverme en un torbellino de pasiones con un simple beso
Serás condenada por hacerme creer otra vez en el amor
Estarás en prisión por la eternidad por dejarme probar esos labios con sabor a miel, y hacerme tocar el cielo en cada roce
Estarás confinada entre cuatro paredes por ser tú, tan tierna, tan sublime, tan amorosa, tan mujer…sí, estarás presa por hacerme querer morir contigo.
