Ella: Realmente necesito esto
Él: ¿Qué es «esto»?
Ella: Necesito ver otras cosas, tomar otros caminos. Sé que puedo equivocarme, pero debo tomar el riesgo, entiéndeme
Él: Te entiendo, pero no importa el camino que tomes, no llegarás a ningún lugar si no sabes dónde vas. Déjame hacer los cambios que necesitas, fíjate que lo nuestro tiene pocos problemas, nosotros tenemos una lejanía emocional, producto de los problemas, pero no hemos dejado de preocuparnos el uno por el otro. Fíjate que estamos pendientes constantemente. A mí me importa todo lo tuyo.
Ella: Yo sé que sí, y no me voy porque no te ame, muy por el contrario, por eso esto me duele, te quiero, pero debo tomar otros caminos y poder ver qué me falta
Él: Te repito, sin un lugar a donde vayas, todos los caminos serán buenos y serán malos. Necesitas un objetivo que te sirva para comparar y evaluar, recuerda que Sócrates dijo «La verdad está en la comparación». Te recomiendo que hagas un plan, tengas un objetivo. De preferencia, lo más realista posible; esto porque si no tienes algo medible, estarás siempre sujeta a lo que las emociones dicten, y recuerda que las emociones son como el ego, no tienen fondo. Las emociones se adatan al momento y nuevas intensidades. No es la misma intensidad de aquello que proyectas a la intensidad cuando lo consigues. Siempre habrá una decepción, algo faltará y por vía de consecuencias, viene la frustración.
Ella: Sí, yo entiendo, pero necesito esto para aclarar lo que quiero y ver otras opciones
Él: ¿Yo no soy una opción?
Ella: No, ahora mismo no eres opción; tal vez en el futuro, no sabemos de mañana
Él: ¿Qué esperas encontrar?, o sea, vas a hacer un cambio porque estas insatisfecha, no te sientes completa, necesitas más, pero…¿Qué?
Ella: Realmente no sé. Solo estoy segura que debo cambiar, tomar otro camino. Un camino diferente que me haga ver si estoy donde debo estar o era necesario el cambio. Estoy consciente que existe la posibilidad de que me este equivocando, pero será un riesgo que tomaré. Sí me arrepiento y quiero volver y no tengo donde volver, será mi responsabilidad. En la vida se deben tomar riesgos para poder avanzar
Él: Tienes razón en que en la vida se deben tomar decisiones. No se puede vivir con miedo a fracasar. Solo debo agregar, que los riesgos se toman cuando existen dudas de los resultados y después de haber sopesado los pros y contras de la decisión. Cada vez que buscamos algo, perdemos algo. En la vida nada es gratis, todo tiene un precio
Ella: Estoy de acuerdo contigo, pero…¿Debo conformarme con lo que tengo y dejar de buscar lo que quiero?
Él: Nunca. Conformarse no será nunca una opción, aunque debo añadir que una cosa es conformarse y otra es apreciar lo que se tiene, saber que en la vida no se podrá conseguir todo lo que se desea, que la mente es muy inventiva y nos hace creer cosas que nos darán la satisfacción deseada. En un momento de la vida debemos trazar rumbo y saber que ese rumbo, que se debe ir ajustando según avancemos, hará que nos enfoquemos en objetivos muy específicos. Te pregunto, ¿Qué harás cuando hayas llegado?
Ella: Entiendo que cuando consiga lo que busco, podré descansar, habré logrado un meta importante en mi vida. Recuerda que lo importante en la vida es avanzar
Él: Definitivamente tienes razón en que debemos avanzar, pero no es «avanzar por avanzar», porque sino no sabrás cuando llegues. Además, desde que llegues se abrirán nuevos caminos, nuevas metas. Si tus objetivos no están claros, puede suceder que tu entorno te manipule, no necesariamente con premeditación, sino por la circunstancias del momento que nos hacen creer que nuestro entorno marca nuestra ruta
Ella: Por favor, no insistas, es una decisión tomada, no hay vuelta atrás. Mejor dejarlo todo aquí para que no se dañe más
Él: Te ofrezco no exigirte nada, tú decides cómo y cuándo. Yo espero, no necesitamos tener sexo, solo te necesito a ti
Ella: ¡Wao!, no sabía que era así. Lamentablemente ya no se puede. Quién sabe si el futuro podrá ser, pero ese futuro no es ahora. Te reitero que no eres mi opción ahora
Él: Ya, no puedo luchar contra quien no te quiere. Él amor no puede ser en una vía. Se hace obligatorio ese reciprocidad. Si no llegas a puerto, recuerda que estaré aquí, esperando, deseoso, con mi amor constante
Ella: Me duele verte así, pero también te digo que debes seguir tu vida, que debes continuar. Esto no es el final de todo. Allá afuera hay muchas opciones, muchas oportunidades, hay más que lo que tienes al frente
Él: Sabes que el «final» es relativo. Hay personas que llegan a avanzada edad y hace mucho que llegaron a su final, que su vida se derrumbó hace tiempo. Vivir no es simplemente respirar. Para mi es tener lo que a esa persona, no a cualquiera. Cualquiera sirve para cualquier cosa, no para la cosa precisa, la cosa importante; no, lo que tiene valor, no se encuentra en cualquier persona
Ella: Tienes razon
Él: Pero…le estoy dando larga a lo inevitable. Tu decisión está tomada y no puedo hacer nada para cambiarte de idea.
Él: No haremos la famosa despedida, no, eso es ahondar más en sufrimiento, simplemente adiós
Ella: adiós.
