Te he visto derrotada, con el alma a la deriva, habiendo sucumbido a los embates de las circunstancias, y te he amado
Has estado en el campo de batalla luchando contra tus demonios, y estos, de manera sádica te han herido mortalmente, y justamente ahí, he ido a curarte, limpiarte y darte fuerzas para que sigas tu lucha, porque te amo
Cuando la vida se ha tornado sin sentido, insulsa, desvalida; sin que te amarre a ella, carente de los colores que la adornan, falta de la base del sentir, con todas las emociones en su clímax, golpeando de manera constante , como una gota sobre la piedra; me has tenido, porque te amo
En las noches de insomnio, los días de incertidumbre, los momentos donde quisieras terminar todo, como un rayo fulminante que alivia el ser, que quita la carga que llevas, como si fuera la respuesta a todas las dudas, el pago del pasaje a la gloria con un solo movimiento, desprendiendo esa piel podrida que alberga los gusanos que te comen; justamente ahí, yo he tratado de ser la almohada que te acomoda, las verdades incuestionables, el sentido de la acción, la tierra sobre la que te descargas, el apoyo de tu equipaje, las respuestas de tus preguntas, tu todo, y más, porque te amo.
