No te puedo dar la razón cuando niegas la existencia de las posibilidades, cuando niegas que se puede seguir luchando aunque todo se vea inútil
Cuando dices que no hay belleza, pero no ves la flor a la orilla del camino, el cortejo del pájaro a su futura compañera, los colores del alba entrelazados con las nubes, la lluvia sobre el campo seco
Cuando no ves las infinitas oportunidades que nos brinda la vida, cada momento disponible para reflexionar, para planificar, para avanzar
Cuando nos sientes la caricia de la palabra, el roce de una mirada, el calor de las manos que te aprietan y te dicen «cuenta conmigo»
No te puedo dar la razón cuando no encuentras esperanza en la humanidad, sin embargo todavía se ama la poesía, se escuchan las melodías clásicas, los sonetos, se leen las obras que ahondan el alma
No, no te daré la razón cuando quieres dejar de luchar y claudicar antes los amargos recuerdos de la vida, ante la lucha diaria de la supervivencia, cuando crees que solo queda desaparecer y dejar todo…no, porque son esas luchas las que nos hacen humanos, las que nos fortalecen diariamente y nos recuerdan que la vida es más que lo simple, lo vano, lo superfluo; y nos recuerda que vivir es bello.
