He querido emprender un viaje
Un viaje por los confines de tu boca
Surcar paso a paso cada milímetro de tu ser
Buscar los tesoros escondidos en tus pensamientos
He caminado cada gota de tu sudor
Me he extasiado antes el amanecer de tus pechos
Me montado sobre el lomo de tu atardecer
Todo tan virgen, tan glorioso y celestial
Poder saborear tu respiración
Entender tus laberintos
Cómo el rocío de tus jardines eleva mis sentidos
Te extraño teniéndote, extraño las partes que ya he conocido, lo que he hecho mío
Extraño tu respiración entre cortada, cuando no te sabes decidir
Extraño tus maneras, tus indecisiones, cada despertar malhumorado, tu cuerpo desnudo en un amanecer frío
Extraño tu mirada inocente, cándida, virginal. Cuando bajabas la mirada llena de malicia y deseo, para luego desencadenar un torbellino de pasiones pero, sobre todo, extraño tu boca, dulce, tierna, amable…la extraño con locura.
