Sumemos lo que tenemos; la vida se gasta poco a poco, pedazo a pedazo, lentamente; sin nosotros darnos cuenta, nos vamos desgastando en lo superfluo, en lo inútil, en lo común. Estamos en una fiesta donde no somos invitados, donde la música va al ritmo de otros, mientras nosotros tratamos de adaptar nuestros pasos a ellos, a quienes no les importamos, ni deben
Cada uno lucha por su bienestar, busca desesperadamente lo bello, lo increíble, lo satisfactorio, lo que le llene en este mundo vacío. Todos queremos ser el eje de rotación de los demás, pero es difícil, casi imposible; por eso sumemos nuestros anhelos, nuestras fuerzas, nuestros sufrimientos, nuestros demonios, nuestros todo
Caminar y avanzar es una proesa titánica. Tenemos muchos obstáculos, muchas cuestas, muchos precipicios. Cada paso significa un nuevo reto, algo que debemos vencer. Nuestro espíritu se debilita, se acongoja, se declara impotente, llora, grita, se desespera, y a veces abandona, pero…podemos luchar juntos, mano a mano, un al lado del otro, cuidándonos la espalda, yendo al frente a luchar por uno por el otro, dispuestos a dar cada de gota de sangre, cada esfuerzo por otro
Sumemos nuestros cuerpos, cedamos nuestro calor en un abrazo eterno, fuerte, protector, tierno, único; que nos dé la libertad de querer estar entre los brazos, que nos ayude a soportar los embates del día a día, que nos permita salir de entre ellos y querer volver; simplemente sumar nuestras almas hasta que seamos uno solo siendo cada uno.
