No sé amar como se espera,
no sé decir te quiero con la boca llena,
pero lo dije con los días,
con los silencios que no pesaban,
con los regresos que nunca hicieron ruido
Yo estuve.
Aunque no firmara promesas,
aunque mis gestos no tuvieran cintas ni aplausos.
Estuve como el árbol que nadie mira,
pero que siempre da sombra
Te quise, sí,
a mi manera torpe,
como se quiere cuando el alma aprendió a hablar
en otro idioma.
No con flores, ni poemas,
sino con puertas abiertas
y un lugar a la mesa
Tú esperabas la música,
y yo ofrecía el silencio compartido.
Esperabas fuego,
y yo te fui leña seca, constante,
lista para arder cuando hiciera falta
No supe ser refugio,
ni altura,
ni respuesta.
Pero fui suelo firme
bajo tus caídas
Nunca te falté.
Ni en los días grises,
ni cuando tu voz dolía,
ni cuando el amor ya no estaba
Te quise.
No como merecías,
quizás.
Pero no digas que no te quise.
No me quites esa verdad.
