Qué noche más fría, cuánta soledad, cómo te extraño. Siento la inmensidad del cuarto que cae sobre mí, el frío abrasador que me recuerda que estoy solo, sin ti
Las paredes parecen estrecharse, el aire me sofoca, el silencio me ensordece, y la tristeza; mi compañera perpetua, se adueña de mi ser
Añoro tu presencia, tu risa, tus besos, tu cálida compañía que me hacía sentir tan vivo, tan único, tan feliz
Pero ahora me hallo aquí, abrazado por el vacío, envuelto en el manto de la soledad que me hace ansiar tu regreso, ver tu rostro, escuchar tu voz, besar tus labios, tocas tus manos, hacerte mía
Muero por tenerte de vuelta, para sentir de nuevo el calor de tus abrazos, para ver la luz de tu sonrisa, y para sentir que estoy completo
Hasta entonces, seguiré aquí, en la oscuridad de esta noche fría, a la sombra de la espera por el amanecer de un nuevo día, un día y una eternidad contigo
Y mientras espero, el tiempo parece detenerse, cada segundo se alarga, se estira, se retuerce, y mi corazón arde al compás de tu ausencia, anhelando tu regreso con ansias
Cuando al fin estemos juntos, en el abrazo más cálido, sentiré que la noche fría y solitaria ha quedado en el olvido, y que mi vida ha recobrado su razón de ser, porque estar contigo es la esencia de la felicidad, es la ambrosía de la vida
Regresa pronto, y devuelve a mi vida la alegría, porque sin ti, mi mundo es sinsentido e inhabitable
Aguanto estoicamente las frías noches,
y busco refugio en mis pensamientos más bellos, ya que en mi mente tú siempre estás presente, y así nunca me siento tan solo.
